Palabras de Benedicto XVI en el Angelus del 18 de diciembre

Ayer en Madrid, han sido beatificados 22 misioneros Oblatos de M.I y un laico , asesinados en el 1936 por el solo hecho de ser testigos del Evangelio. A la alegría por su beatificacion se une la esperanza que su sacrificio conlleva en tantos frutos de conversion y reconciliación.

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua española. La liturgia de este último domingo de adviento, cuando faltan ya pocos días para la Navidad, nos invita a dirigir nuestros ojos a la Virgen María. Que Ella nos ayude a intensificar nuestra preparación espiritual, para disponer nuestro corazón al nacimiento del Hijo de Dios.

Con estos sentimientos, deseo también recordar a los misioneros Oblatos de María Inmaculada que, junto con el laico Cándido Castán, fueron beatificados ayer en Madrid. Que el testimonio de fe y caridad que dieron en su martirio nos sirva de estímulo y ejemplo para dedicar nuestra vida al servicio de Dios y de los hermanos. Feliz domingo.

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