Evangelium Gaudium

Audio sobre la Evangelii Gaudium

Descargar la Exhortación Apostólica Evangelli Gaudium (la Alegría del Evangelio)

El audio grabado por el P. Antonio López, director del programa de Radio María “La voz del papa” fué publicado en el audio kiosco IVOOX en dos partes http://www.ivoox.com/evangelii-gauidum-1-2-audios-mp3_rf_2620960_1.htmlhttp://www.ivoox.com/evangelii-gaudium-2-2-audios-mp3_rf_2621125_1.html que hemos unido y agregado plantilla de video acorde con la platafoma YOU TUBE. La duración de la lectura de toda la exhortación es de unas 5 horas y media. Da gracias a Dios y ora para que llegue cumplirse lo que se dice en ella. También puedes descargarla en texto:http://www.aciprensa.com/Docum/evangeliigaudium.pdf

 

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Liturgia del Viernes santo

fuente : Wikipedia

Liturgia de Viernes Santo

En la religión católica, en este día no se celebra la eucaristía. En su lugar, se celebra la “Liturgia de la Pasión del Señor” a media tarde del viernes, de ser posible cerca de las tres de la tarde, hora en la que se ha situado la muerte de Jesucristo en la cruz. Por razones pastorales puede celebrarse más tarde, pero no después de las seis de la tarde.

 

El sacerdote y el diácono visten ornamentos rojos, en recuerdo de la sangre derramada por Jesucristo en la cruz. Los obispos participan en esta celebración sin báculo y despojados de su anillo pastoral. Antes de iniciar la celebración, el templo se presenta con las luces apagadas, y de no ser posible, a media luz. El altar y los laterales se encuentran sin manteles ni adornos, mientras que a un costado de éste ha de disponerse un pedestal para colocar en él la santa cruz que será ofrecida a veneración.

El comienzo de esta celebración es en silencio. El sacerdote se postra frente al altar, con el rostro en tierra, recordando la agonía de Jesús. El diácono, los ministros y los fieles se arrodillan en silencio unos instantes. El sacerdote, ya puesto de pie, se dirige a la sede donde reza una oración (a modo de oración colecta).

En seguida, estando los fieles sentados, se inicia la Liturgia de la Palabra: se proclaman dos lecturas, la primera del profeta Isaías (el siervo sufriente) y la segunda del apóstol san Pablo, intercaladas por un salmo (“Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”).

Después de la segunda lectura, sin aclamación, se proclama el relato completo de la “Pasión según san Juan”, en cuya lectura participan varias personas, leyéndose los papeles de Jesús (por el diácono o el sacerdote), el cronista por una persona y el Sanedrín (las personas que aparecen en el relato) por otro, siendo un seglar el que informa de lo que se va a ir realizando a lo largo de ésta celebración, al igual que en el día anterior. La homilía es algo más breve de lo habitual debido a lo extenso del Evangelio.

La Liturgia de la Palabra finaliza con la “Oración universal”, hecha de manera solemne. Se ora por la Iglesia, por el papa, por todos los ministerios —obispos, presbíteros y diáconos— y por los fieles, por los catecúmenos, por la unidad de los cristianos, por los judíos, por los que no creen en Cristo, por los que no creen en Dios, por los gobernantes, y por los atribulados.

Después tiene lugar la veneración del Árbol de la Cruz, en la cual se descubre en tres etapas el crucifijo para la veneración de todos. El sacerdote celebrante va a los pies de la iglesia junto con dos personas (diáconos o monaguillos normalmente) que portan unos cirios y va avanzando con la cruz tapada con una tela oscura o roja y la va destapando mientras canta en cada etapa la siguiente aclamación: ” Mirad el árbol de la cruz, donde estuvo clavada la Salvación del Mundo“, respondiendo los fieles y el coro “Venid a adorarlo“, de modo que al llegar al Altar queda totalmente descubierta.

A continuación los sacerdotes besan la cruz y después todos los fieles. Mientras, se suele cantar alguna canción, la única en toda la celebración. Las que están mandadas en el Misal Romano son tres, que se cantan a continuación una de otra: Los “Improperios” o reproches de Jesús al pueblo, el “Crux fidelis” (“Oh Cruz fiel”, alabanzas a la cruz de Cristo), y el “Pange lingua” (no el himno eucarístico, “Pange, lingua, gloriosi Corporis mysterium“, que se canta durante el traslado del Santísimo Sacramento al Monumento el día anterior, sino un canto sobre la Pasión, “Pange, lingua, gloriosi proelium certaminis“).

Terminada esta parte, se coloca un mantel en el Altar y el celebrante invita a los fieles a rezar el Padre Nuestro como de costumbre. Se omite el saludo de la paz, y luego de rezado el Cordero de Dios, se procede a distribuir la Comunión a los fieles con las Sagradas Formas reservadas en el monumento el día anterior, o sea, Jueves Santo. La celebración culmina sin impartirse la bendición, al igual que en el día anterior ya que la celebración culminará con la Vigilia Pascual, y se invita a esperar junto a María la llegada de la Resurrección del Señor, pero mientras tanto, se produce un profundo silencio y meditación sobre la Muerte del Señor. A continuación los sacerdotes, diáconos y ministros se marchan en silencio a la sacristía. En esta acción litúrgica se recoge una colecta, destinada a financiar el mantenimiento de los Santos Lugares donde vivió Jesucristo. Los encargados de mantener estos lugares son los Franciscanos Custodios de Tierra Santa.

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Una reflexion sobre el Corpus

“Danos los bienes eternos, danos los temporales. La Eucaristía, en consecuencia, es nuestro pan de cada día; pero recibámoslo de manera que no sólo alimentemos el vientre, sino también la mente. La fuerza que en él se simboliza es la unidad, para que agregados a su cuerpo, hechos miembros suyos, seamos lo que recibimos. Entonces será efectivamente nuestro pan de cada día”.

Una reflexion que si hubiera sido mio hubiera sido genial, pero no es mia, es de S. Agustín.

La Eucaristía, que cada año celebramos de un modo especial en la solemnidad del Corpus Cristi es la mayor expresion de la nueva alianza sellada en la Sangre de Cristo en el ara de la cruz que Jesús realizó de una vez y para siempre. Definifivamente.

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Homenaje al P. Tomás OMI

 

Padre Tomás

 

El p.Tomás, ligero de equipaje. Salió de este mundo muriendo como había vivido: En el anonimato, en la vida callada, sumergido en sus cavilaciones.

 

Me comenta una anécdota que si es cierta, refleja bien quien era el P Tomás. Dicen que estaban los amigos y personas cercanas a él en el lecho de muerte. Dos días antes de la partida de este mundo. En un momento ,estando la habitación rodeada por varias personas, el P. Tomas les dice que por favor si le pueden dejar solo, porque va a rezar el rosario.!!!

 

No sabemos si será cierto o esta un poco “novelado” dicho suceso. Pero si es verdad, entraña una definición de lo que fue toda su vida: Rodeado de mucha gente, pero Él seguía siempre su propio criterio. No se dejó por decirlo así “moldear” por nadie. fue el mismo hasta el final

 

Vivió pobre fue manso y sencillo de corazón. Su permanente sonrisa y buen semblante nunca se nos va a olvidar. Sus palabras sabias fruto de la experiencia difícilmente serán pasto del tiempo. su disponibilidad proverbial y su saber acoger a todos sin importar clases sociales. Sin miramientos. Sin exclusiones. Sin juzgar a nadie.

 

Siempre pendiente de los demás. No hacía acepción de personas. Para él todas las personas eran importantes. Tampoco se sentía mal cuando alguien no compartía sus ideales, ni sus ideas ni sus proyectos. Nunca le vi displicente con quienes sí lo eran con el.

 

Las personas que le querían eran tan bienvenidas como las personas que le marginaban. El nunca marginó a nadie. Todos fueron para el bienvenidos. Su corazón nunca tuvo miramientos por nadie en especial y si hubo alguien especial en su corazón fueron los pobres, los menesterosos, los necesitados. A ejemplo de su Fundador, a ejemplo de S Eugenio para él eran sus preferidos los penitentes, los necesitados de la misericordia, los enfermos, los convalecientes, los novios, los novios a los que muchos sacerdotes les ponen trabas inútiles. Ahí estaba siempre el P. Tomas dispuesto para darles una charla, para firmarles un diploma, para darles un comprobante de que habían recibido una charla prematrimonial. No solo eso: cuantos adultos recibieron el bautismo gracias a él, cuántos recibieron la confirmación porque el se lo pidió. Y algo mas importante: cuantos matrimonios salvaron su matrimonio gracias a unas palabras de consuelo, de ánimo, de perdón.

 

En los tiempos que corren necesitamos pastores que no solo vayan a las perias geográficas, porque él nunca salió de su entorno y ahí dio la vida hasta el final; sino también de pastores que vayan a las periferias existenciales; y el P. Tomás fue uno de ellos. El recorrió el camino del Buen Pastor que acudió a buscar la oveja que se encontraba fuera del redil. El dio la vida y dio la cara por aquellos hermanos suyos que recibían en ocasiones pegas y trabas legales. El no fue nunca un leguleyo, para que nos entendamos; para el contaba más el corazón que las leyes.

Según el relato de los que experimentaron la misericordia a través de sus palabras y de sus oraciones, experimentaron la ternura de Dios, un Dios Padre, un Dios hermano, un Dios amigo. Le gustaba mucho sencillez, la disciplina, la austeridad. Vivió pobre, sin nada. Vivió entregado a hacer el bien. Su palabra, su gesto oportuno y su mirada penetrante y sonriente fue consuelo y fortaleza para cuantos en él acudieron desde situaciones difíciles, desde momentos duros.

 

Ahora bien, yo me pregunto cual es legado que nos deja, a nosotros sus amigos, sus “colegas”, sus hermanos de congregación. No nos estará diciendo: si llegáis a mi misma edad envejecer lo mismo que lo he hecho yo. No os quejeis de los achaques que tenéis, no os quejeis nunca, porque el dia y la hora que menos penséis vendrá a vosotros aquel que os quiere para sí. Aquel que os va preparando con el sufrimiento de cada día y con el sacrificio de una vida entregada minuto a minuto. día a día , semana a semana, año a año. No os quejeis de vuestra suerte, porque hay muchos que viven peor que vosotros y no se quejan lo más mínimo. Estad disponibles para todos los que os necesiten, no rehuyas un compromiso aunque os cueste llevarlo a cabo. Sed responsables y no seáis descuidados en vuestra tarea. No devolváis mal por mal, insulto por insulto. Orad por lo que os persiguen y calumnian porque sabed que estáis realizando la tarea que Dios os ha encomendado. No juzguéis y no seréis juzgados… amad y no odiéis ni despreciéis a los que os desprecian. Servir también a aquellos que solo se preocupan de servirse a sí mismos. no deis que hacer a los demás, sed lo menos complicados que podáis. perseguid sobre todo la humildad, no os envalentonados con vuestras obras o vuestros éxitos… no son vuestros.. Sed comprensivos con los que no lo son con vosotros.

Corregid al que yerra, dar consejo al que lo necesita. enseñad al que no sabe. visitas a los enfermos y estad con ellos cuando os necesite, acompañado en el lecho de dolor al moribundo. orad por los pecadores y rogad por los difuntos. Acompañado a las personas que más os necesitan, nunca os consideréis más que los demás …. Amad siempre  y sin cansaros.

 

¿No nos suena esto?

 

 1.- Simple y llanamente el Evangelio sin glosa. Vivir el evangelio, vivir los valores del evangelio y seguir a aquel que nos marca el camino, que nos enseña cómo llevar  a cabo la tarea en el mundo. De ser todos y cada uno fieles al compromiso de ser auténticos cristianos, discípulos de Cristo.

 

2.-No es una manera sencilla de decir lo que hizo tambien María a la que el P. Tomás quería de forma totalmente novedosa. El no dejaba un solo dia de rezar el rosario como lo aprendío de su formacion religiosa y tantas veces siguiendo el ejemplo que muchos de sus profesores, discíplos y condiscípulos le enseñaron. Por ello no dejo de hacerlo hasta el final de sus días. Esa expresion “salid, voy a rezar el rosario”, me parece sublime. Un reconocimiento publico del testimonio que intentó comunicar a los demás. Nos querrá decir este gesto que a veces hay que salir del ambiente en el que nos encontramos y no caer en la consabida frase: “donde va Vicente, donde va la gente”. En ocasiones hay que salir de la “manada”, para volar muy alto, para lanzarse a un vuelo “en picado”, para no permanecer en el puerto al lado de la bandada , sino salir a explorar nuevos mundos y experimentar unas experiencias que nadie más ha experimentado. Eso es lo que hacen los hombres intrépidos, los misioneros audaces los hombres que no se conforman con seguir estereotipos y no se sienten bien solo siguiendo las directrices que manda la mayoría. O los que piensan que no hay que ser “políticamente” correcto, solo para conseguir que los demás no te juzguen o no te critiquen.

3.-Su modo de vida es un modo de vida oblato. Podemos coger el Prefacio de nuestras constituciones: Trabajar seriamente para ser santos, se esforzaron en llevar en sus cuerpos la señal del cristiano: la santa cruz que les recordará la entrega, la dedicación en favor de los demás , trabajan sin descansar, sin quejarse de los planes del SEñor sobre ellos. Serán dóciles a las inspiraciones del Espíritu, son valientes en mostrar con su vida a otros el camino de la salvación. llevarán el evangelio a los hombres que no conocen a Jesucristo, serán amigos de los pobres, y llevarán la buena noticia sin distinción de clases sociales. No tendrán miedo de expresar las exigencias del Evangelio y serán ellos los primeros que lo vivan antes de enseñarlo a los demás. Vivirán lo que predican haciendo vida en ellos el mensaje que anuncian. SE dejarán guiar por el Espíritu, y serán portadores de buena noticia a un mundo que está más atento a los testigos que a los maestros y si están atentos a los maestros es porque son tambien testigos.

 

Tengo que decir que para mi este hermano nuestro que nos ha dejado ha sido un modelo a seguir. No puedo por menos de seguir el modo de vida que él siguió. Tengo tambien que beber de la espiritualidad que él nos dejó como un prueba efectiva de que es posible realizar el mismo itinerario que él nos dejó. El seguramente se basó en algo más grande que lo que nosotros conocemos. Posiblemente fue testigo de algo que nosotros no alcanzamos a vislumbrar. Su imagen de lo que tendría que ser la vida religiosa, su testimonio de lo que tendría que ser la vida de comunidad, o lo que tendrá que ser la Iglesia son para nosotros un aliciente para seguir empeñados en ver lo que con su vida nos transmitió.

Finalmente aprendemos de él algo que se encuentra difícilmente en la actualidad y es la capacidad de escucha y por tanto la capacidad del silencio. Estar en silencio es algo que exteriormente se puede conseguir fácilmente ,pero es estar en silencio para estar disponible a los demás, para captar los matices, para captar los detalles. y en eso el P. Tomás era un experto. Era tambien un experimentado, con la experiencia que dan los largos años vividos en tantos momentos históricos: dictadura, democracia, persecución, nacionalcatolicismo, indiferencia…

Fallece un apóstol

Un misionero Oblato de M.I. Acaba de dejarnos. Desde el año 1960 el P Tomas ha sido una presencia en la parroquia. queda en la memoria de los que le conocimos su sencillez, su bondad y su humanidad. Su sonrisa y su timidez. ha sido un hombre entregado a la misión y entregado a los demás hasta la última hora de su existencia que se completó después de 93 años.

Omi , Misonero Oblato de cuerpo entero. Todavía llegan a mis oídos las palabras que me dijo unos días antes de que emprendiera su largo viaje, estoy muy cansado.

El P. Tomas representa para nosotros los oblatos una presencia constante, una personalidad atrayente aunque una personalidad callada, calmada, sin estridencias. Mas de sesenta años viviendo y realizando una labor que para toda la provincia en el territorio español fue modelica.

La atención a los novios, como le gustaba decir, ocupaba gran parte de su tiempo; pero no le eran ajenos otros ministerios: la atencion esmerada al hospital de El Rosario, la atención a los enfermos a los que llevaba el consuelo de un pastor preocupado tambien por la salud no solo fisica de sus “ovejas”, sino tambien por la salud espiritual.

Cuantas horas de confesionario, cuantas horas de atención al público. Cuantas confidencias, cuantas charlas amistosas… Era un verdadero misionero de los pobres, de los sencillos. Trabajaba incansablemente en la elaboracion de los materiales que debían tambien enviarse fuera de Madrid, pero a su vez asistía a las parroquias donde le solicitaban los cursos de la preparación al matrimonio.

Unido a ello ¡cuantas confidencias en la calle, en los hogares que visitaba, cuantas horas pegado al telefono, cuantas palabras de aliento ,cuantos consejos.. Y todo ello acompañado de su testimonio de vida. Una vida pobre, una vida desprendida, una vida austera. Enfrascado en sus libros, en su biblioteca que hace poco cuando presagiaban tiempos de cambio vio como se iba poco a poco desalojando los volúmenes que con tanto cariño fue almacenando en el sotano de la casa.

Fui testigo de los momentos mas intensos que vivió en la comunidad de Diego de León por un período de seis años. Viví en un cuarto contiguo al suyo. A las 6:30 sonaba su despertador, a las 7:30 estaba celebrando misa en el hospital. A las 8:20 estaba ya sentado en su confesionario frecuentado por tantos y tantos penitentes que salian del encuentro con el Señor renovados en su vida espiritual. La oracion de laudes y su trabajo matutino que se desarrollaba incansablemente en su despacho. ¡cuantas horas de despacho!. Visita a hogares, visita a familias, recibiendo parejas de novios, recibiendo compromisos, preparando intervenciones… una vida totalmente implicada en la atención espiritual a las familias. Había casado a los padres, habia bautizado a los hijos y había enterrrado a los abuelos y seguia todo el devenir de la familia. Hay familias que le recuerdan desde la preparación al matrimonio hasta el final de toda la vida. El siempre al lado de todos los que le necesitaban…

Sería muy largo de contar todas sus actividades, pero fundamentalmente decir que al final del día que solia terminar más alla de la madrugada, todavía le veías escuchando las noticias, viendo la televisión , escuchando algun programa de debate o viendo algún programa que seguía religiosamente. Para al final del día recogerse en oración y descansar las pocas horas que lo hacía porque el día siguiente volvía a realizar la misma rutina.

Se nos ha ido un gran apostol. El día de san Matías. El no gustaba de los grandes relumbrones, no gustaba de las noticias extraordinarias, es lo que reflejaba todos sus comportamientos: era sencillamente sencillo, valga la redundancia. Era hasta tímido pero su timidez no era enfermiza, era más bien una manera de ser no invasiva, no se metía en la vida de los demás. Orientaba su vida desde una optica de independencia, pero a la vez dejaba a los demás ser ellos mismos. No oí nunca de sus labios una critica a la forma de vivir ciertos sacerdotes o religiosos aunque era tambien crítico con las “nuevas corrientes” de pensamiento tanto en la religion como en la politica. Era un persona informada, gran apasionado de la lectura, y muy enterado de lo que pasaba, ahora bien daba la impresión de despreocupacion, de querer ir siempre a lo suyo, porque era una persona enamorado de su sacerdocio, y había recibido una consigna: ser sacerdote hasta el final de la vida, ser sacerdote, entregado a la mision que el Señor le ponía delante todos los días….

No se le veía nunca cansado, no se le veía ocioso en ningun momento. Siempre preocupado por los demás siempre atento a lo que los demás hacíamos y decíamos. Escuchaba pacientemente y después nos dejaba ser nosotros mismos . El nunca se metio en la vida de nadie, dejo a todos ser ellos mismos.

Por todo ello ,  y pecando de impudico tenemos que decir que el P. Tomas ha marcado una historia en la comunidad de Diego de León. Ha sido un misionero de cuerpo entero. Ha sabido llevar a cabo un ministerio hasta el final de sus días pulcro, respetuoso, pero muy activo, muy comprometido. Muchos matrimonios se sienten huerfanos, muchos jovenes le echaran de menos. muchas personas mayores, especialmente los miembros de su grupo de vida Ascendente le echarán de menos. Sentirán que no está aquel que les recibía con una sonrisa, que no tenía nunca prisa, que le gustaba gastarse en favor de los demás. Asi ha sido su vida: una vida entregada, una vida no reservada para sí, sino entregada totalmente al servicio de los demás. Una vida gastada dia a día, desde las primeras horas de la mañana hasta las ultimas horas de la noche. Siempre vigilante. Recuerdo cuando le avisaban del sanatorio. Dejaba todo , hasta la comida y se ponía en camino. Cuantas veces haciendolo para evitar que otro fuera primero que el  y para así quitar de esa responsabilidad al que le pudiera costar mas acudir a socorrer a un enfermo que esperaba la unción o simplemente que necesitaba una palabra de consuelo porque iba a sufrir una operación o una intervención.

P. Tomas, tengo que darte las gracias por enseñarme a ser un religioso entregado, servicial, atento a los demás, solícito con todos. Tengo que agradecer el haberte conocido, el haber compartido contigo unos años muy importantes en mi vida de sacerdote. El haber recibido el ejemplo de lo que es un verdadero misionero. Gracias por lo que me has enseñado, por lo que aprendí de ti. Y cuando mañana te demos el ultimo adiós, dejame que te rinda un homenaje. Has sido para mi un modelo a seguir, un testigo y un apostol entregado como aquellos trabajadores de la viña que han dado hasta la ultima gota de sus desvelos y de su sudor en favor de los más necesitados.

 

 

Novedades parroquiales

Un año sin escribir porque me había establecido en otra provincia, en otros ministerios  , en otro apostolado.

He regresado al centro , despues de haber estado en las periferias tanto geograficas , como existenciales.

Hoy por hoy siento que la mayor parte de los miembros de la comunidad de Diego , han estado en las periferias existenciales y ahora descansan de su labor, sin dejar lugar, ojo para la ociosidad. Todos los participantes en las misas de la parroquia saben a qué me refiero. Misioneros curtidos en la experiencia misionera de frontera. En la comunidad que atiende la parroquia se dan cita : misioneros en africa, misioneros en América Latina, misioneros en El Sahara, misioneros en Europa, en Santuarios marianos, profesores, agentes de pastoral matrimonial, traductores en la Administracion General, Responsables economos provinciales, directores de colegios de mas de 400 alumnos, en fin, personas que han vivido en los sitios más insospechados.

Ahora han llegado varios de ellos a los ochenta y los pasan con creces. Cuando entras en el comedor, lugar de cita obligado o en ela capilla, te encuentras mucho “camino recorrido”. Algunos estan llegando a la meta, pero no se dan por vencidos. Son duros, como dice el refran , son duros de pelar. Porque siempre han sido resistentes, año tras año a los compromisos adquiridos. Han sido siempre responsables a las tareas encomedadas por los superiores. Varios de ellos han sido superiores.

La comunidad es una belleza. Descubrir personas que han vivido en frontera, en el apostolado más comprometido, en las parroquias más dinamicas, en el trabajo pastoral con los jovenes, con los matrimonios, en capellanias de monjas o de hospitales. En fin. Todos ellos viviendo en una comunidad apostolica, con un compromiso diario de oración de meditación. Con un continuo ir y venir a los medicos, tambien pero sobre todo con la ilusion diaria de ser utiles a la provincia y a la Iglesia y como  no a ellos mismos.

Despues de los años han sido y han seguido siendo fieles a los compromisos de religiosos. Varios de ellos ya han vivido los sesenta años de vida religiosa y alguno ha llegado ya a los setenta y mas.

La pastoral parroquial , es verdad, que aunque se ha resentido , no se ha visto afectada por la situacion personal , fisica y psicologíca de los miembros de la comunidad. Hablo de mi experiencia vivida en dicha comunidad desde los años 6 a los 12 de este nuevo milenio.

Mi experiencia en dicha comunidad se resume en ser el encargado de los enfermos. Mi responsabilidad era estar atento a las consultas, comprar las medicinas, llevar la pauta de sus atenciones, de las visitas de los doctores, llamar a las ayudas a domicilio, llamar a las ambulancias, ingresar pacientes, acompañarles en el hospital, llevar a cabo el seguimiento hasta de las pautas de sintron, o de analisis cardiacos. Llevar a alguno de ellos a revisiones periodicas, operaciones de caderas, operaciones de prostatas, operaciones de emergencia, en fin, es un continuo ir  y venir muchas veces a los hospitales, los consultorios, preguntar cómo has descansado, como has amanecido, qué te han dicho en la revisión, como te encuentras, que problemas tienes , que te duele, que necesitas, a que te puedo ayudar. Por todo eso los vas queriendo más te van dando tambien preubas de docilidad, de sencillez, de amistad.

Con varios de ellos he colaborado desde mis primeros pasos en la congregacion hasta hoy. Algunos han sido profesores mios, con otros he colaborado en lejanas misiones y en actividades pastorales de gran calado, he sido compañero de muchos de ellos antes de llegar al centro, en misiones de periferia. He sido agraciado con su testimonio, con su experiencia. He aprendido mucho e ellos. Hoy por tanto les aprecio mas si cabe. Se que muchos de ellos han vivido crisis, se que otros han tenido conflictos con la autoridad, varios de ellos han sido rebeldes con causa, otros han sido responsables de un gran valor por su entrega, su generosidad, etc. Todos ellos han sido unos oblatos de cuerpo entero.

 

Siento que algunos de ellos hoy por hoy no tienen las mismas fuerzas que tuvieron, incluso me he enterado que algunos de ellos no tienen ya fuerza ni para sostener el periodico, otros si leen se olvidan al poco rato de lo que han leido. Tambien se que algunos no se pierden una pelicula o no se pierden un partido sobre todo si juega su equipo favorito al que han sido fieles hasta el final. Se emocionan por pequeñas cosas, se envalentonan demasiado. Algunos no dejan de trabajar ni por prescripcion facultativa. Otros de ellos no han dejado nunca de trabajar, de entregarse a los demás de ser fieles a los votos que un dia hicieron y no han hecho otra cosa que cumplirlos.

Llega el final de año y todo esto me viene a la memoria y me dan ganas de escribirlo porque los años al servicio de esta parcela de la congregacion y de la provincia tocan a su fin. Me esperan nuevos caminos, nuevas andanzas. ME esperan unos años fructiferos en una mision que todavia no conozco. ME siento como Abraham cuando salilo de su patria, de su casa, de sus posesiones, de su zona de confort, para ir a una ciudad, a una region, a un pais que no conocia. Asi fue mi primera salida de la provincia, cuando con 28 años emprendia la gran aventura de la mision en el extranjero, la mision en la periferia total. Eso si que era periferia existencia, periferia tambien geografica .

Me siento agradecido por la experiencia vivida en estos años pasados junto a los mios, me siento uno de los vuestros, no lo olvideis nunca. Aunque me vaya del pais de nuevo, no es en absoluto huida, no es una realidad de compromiso. Me siento invitado a implicarme más si cabe en la construccion de esta provincia nueva, de este engendro que resulto ser la provincia extendida por 8 naciones,  y con un numero de miembros elevado.

Me siento feliz de haber recorrido este camino con mis hermanos mas mayores, para mi habeis sido un modelo de entrega , de servicio, de generosidad. No puedo por menos de agradeceros todo lo que habeis significado para mi. Espero que siempre estemos donde estemos mantengamos el contacto, si no de forma visual y presencial por lo menos el contacto afectivo. Ese que no se puede medir, cuantificar, pero que siempre es agradable. El recuerdo ante el Señor, el recuerdo junto al Señor, aunque no sea muy partidario de la melindrosidad que a veces respira este concepto: quiero estar con vosotros cuando diariamente celebre la eucaristía , sentiros cerca de mi y que me sintais cerca de vosotros cuando elevando al Señor por encima de nuestras cabezas podamos decir  En Cristo, con El y en El…

Os admiro. ya se que es no es muy comun decirlo, por falso pudor, por falsa modestia. Os admiro y  desearia ser como vosotros. Os considero mis maestros en muchas de las facetas que he ido viviendo tanto aqui como alla.

Recuerdo vuestros consejos, vuestras confidencias ,vuestras palabras de aliento, vuestra palabras de correccion fraterna. Recuerdo vuestros regaños, los menos, vuestra sonrisa cuando se me ocurria algun chiste que habia oido o que habia aprendido, vuestra mirada vivaz, vuestra mirada de “niños traviesos”. Recuerdo tambien la mirada ultima de muchos de vosotros de aquellos a los que os unian muchas cosas. Si, recuerdo vuestras voces que se unian a la mia alabando al Señor por la mañana en los Laudes, vuestras palabras de consuelo cuando alguna vez me he confesado con vosotros o cuando he oido algunas de vuestras confidencias que las guardo en mi corazón para siempre. Cuando he oido tambien de vuestros miedos, de vuestros temores algunas veces fundados otras veces infundados. Vuestra sonrisa, vuestra risa contagiosa, vuestros modales, incluso vuestras salidas de pata de banco, aguantando y consintiendo las mias.

Que más puedo deciros. Espero que sepais comprender este desahogo que hoy 30 de diciembre de 2015 me viene a la mente y me ha dado por ponerlo por escrito, aqui en la soledad de esta habitacion, en la casa de los Martires, en la casa donde todos nosotros pasamos por muchos y variados momentos. En la casa del Escolasticado. Parece una paradoja, despues de haber recorrido tantas casas de la provincia, he venido a dar a una casa de la que salí. A una casa de la que parti hace ya más de veinticinco  años,despues de haber celebrado los 25 de vida religiosa, los 25 de sacerdocio, pensando que nunca iba a llegar eses momento.

 

Hoy por hoy me siento como en casa. Me encuentro expectante de mi futuro. Me siento implicado en mi formacion y en el aprendizaje de una nueva lengua, a mis 50 años. Me viene a la memoria la experiencia de un oblato al que admiramos muchos de nosotros que se fue de misiones  a los sesenta años y todavia sigue dando el callo, con una edad que pasa de los 95. Esto es lo que demuestra que la vida religiosa tiene mucho futuro. Que es una vida que proporciona felicidad, que la entrega a los demás haciendo lo que tenemos que hacer colma todos los anhelos que imaginamos, que puede imaginar cualquier ser humano.

Que hay momentos bajos? pues claro que los hay, pero seguro que son los menos.O por lo menos vosotros demostráis siempre con una sonrisa, que aunque lo pasemos mal, nunca es para tanto.

Agradezco igualmente cuanto he aprendido de vosotros, de vuestras ideas y de vuestras realizaciones y proyectos. Se puede decir que vosotros no hablais de oidas no hablais solo de lo que os han contando, que vosotros hablais de lo que habéis vivido, de lo que habéis sufrido y de lo que habé experientado. Muchas veces no hablais de lo que ois, sino de lo que habeis palpado.

Me vienen a la mente aquellas bellas palabras de Juan cuando en la plenitud de su vida, a decir de sus interpretes, hablaba de lo que ” hemos visto, lo que hemos palpado , lo que hemos tocado del Verbo del a vida.”.

Ahora solo me queda deciros  “gracias”, gracias por se lo que sois, por haber vivido lo que habeis vivido lo que nadie os puede quitar, gracias por haber sido mis modelos y en quienes en ocasiones me he visto reflejado. Gracias porque me habeis enseñado que la vida a veces es dolorosa, que es crucificante pero sobre todo es Apasionante. Los que llevais tantos años en el minsiterio habéis significado para mi el modelo a seguir. El camino que debo recorrer. Ya no me queda mas que deciros esas pocas letras formando un nombre, deciros que para mi habeis sido Verbos, no sustantivos.

Trabajar, orar, sentir, gozar, perdonar, servir, escuchar, vivir, llorar, sufrir, amar, reir, padecer , soportar, sobrellevar, acariciar, mantener, sobrellevar, mirar, callar, hablar, susurrar, esperar, contemplar, palpar, comunicar, respirar, morir, vivir, lanzar, recoger, palpitar, realizar, comprobar, comparar, escribir, cantar, saltar, disfrutar, y tantas y tantas acciones mas que definen vuestro “movimiento”  Porque os considero seguidores del mismo a quien dia a dia itento seguir con mis equivocacioens, con mis fallos, con mis aciertos y mis desaciertos.

Os cuento un secreto: os admiro. Os quiero . Os envidio, Os respeto, Os miro y os digo: no olvideis que alguien os quiere, que alguien de los vuestros, porque me siento así os tiene dentro, muy dentro y siempre dentro de mi corazon de la vega del Cea.

Gracias por ser como sois:

Dedicado al P . Fortunato, al P. Tomas,  hno Nicolás , hno Alfredo, al P. Camilo, Ernesto, Chema,  Fontecha, Fermin, Aladino, Pintado ,  Rafa, Misael, Alfredo, Juan Manuel, Pintado, Pacho, Otilio, Lucas, asi como a los que no estan y estuvieron o no me acuerdo, a todos vosotros , gracias.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Rv: Experiencia del que hizo el papel de Jesús en la Pasion de Mel Gibson

Enviado desde mi sanmsung

Inicio del mensaje reenviado:

De: Teresa Segura <mundialsebe>
Fecha: 13 de julio de 2012 05:35:08 GMT+02:00
Asunto: FW: Rv: Experiencia del que hizo el papel de Jesús en la Pasion de Mel Gibson

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Caviezel debe su papel de “La Pasión” a Medjugorje

En febrero de 2010 Jim Caviezel (protagonista de “La Pasión” de Mel Gibson) hizo su sexta peregrinación a Medjugorje y después viajó a Viena donde concedió una entrevista a Christian Stelzer para la revista Oase des Friedens. La traducción croata se ha publicado en la última edición de la revista parroquial de Medjugorje Glasnik Mira.

Jim, ¿cómo oíste hablar de Medjugorje?

Mi esposa vino a Medjugorje mientras yo estaba en Irlanda grabando la película “El conde de Monte Cristo”. Las cosas no iban muy bien aunque yo trabajaba siete días a la semana. Un día ella me telefoneó y me di cuenta por su voz de que algo había cambiado. Empezó a hablar sobre Medjugorje y cómo uno de los videntes iba a venir a Irlanda. Le interrumpí diciéndole: “Mira, tengo bastantes cosas que hacer. No voy a entrar en ese tema de los videntes”. Además, yo pensaba que como católico no tengo que aceptar necesariamente Lourdes, Fátima o Medjugorje. Eso es lo que yo pensaba.

Recuerdo que en la escuela católica donde estudié mis primeros años, una vez oímos algo de Medjugorje y nos emocionamos, pero pronto descubrimos que el obispo local se oponía y consideraba falsas las apariciones así que perdimos el interés rápidamente.

El vidente Ivan Dragicevic vino a Irlanda; yo sabía que no tendría tiempo para él debido a que tenía que trabajar todo el tiempo. Un día mi socio en la película no se encontraba bien y yo me tomé el día libre para poder ir a una aparición. Yo estaba al final de todo en la abarrotada iglesia y no sabía muy bien lo que ocurría. Pero cuando el hombre que estaba a mi lado en su silla de ruedas cayó sobre sus rodillas en el momento de la aparición yo me conmoví. Pensé: este minusválido, a pesar de todos sus dolores, está arrodillado en el frío suelo de piedra y está rezando! Hoy se que era Dios, que me conoce tan bien, El que sabía dónde tenía que tocarme para conseguir mi atención!

Aunque pueda sonar extraño, me tomé otro día libre el siguiente domingo y pude tener un encuentro con Ivan, como deseaba mi esposa. Durante el tiempo de la aparición me arrodillé cerca de él y dije en mi corazón: “de acuerdo, aquí estoy. Estoy preparado. Haz conmigo lo que quieras”. En ese mismo momento sentí que algo me estaba sucediendo. Era muy simple y a la vez único. Cuando me levanté, me corrían lágrimas por las mejillas y empecé a llorar con todo mi corazón.

Iván me dijo: “Jim, el hombre siempre encuentra tiempo para aquello que ama. Si alguien que no tiene nunca tiempo conoce a una chica y se enamora de ella, siempre encontrará tiempo para ella. La gente no tiene tiempo para Dios porque no le aman”. Y continúo: “Dios te está invitando a rezar con el corazón”. Le pregunté: “¿Cómo se supone que he de hacerlo?” “Empezando a rezar”, me contestó. En ese momento las puertas de mi corazón se abrieron. Jamás habría soñado que fuera posible. Fuimos a un restaurante y debo admitir que el vino y la comida nunca fueron tan sabrosos como en esa noche particular.

Algo empezó a cambiar dentro de mí. Mi esposa me había querido enseñar en muchas ocasiones en el pasado a rezar el Rosario, pero yo nunca quería aprender. Ahora yo quería rezar pero no sabía exactamente cómo hacerlo. Yo sólo sentía que mi corazón estaba abierto. Una mañana cuando iba al trabajo, le dije al chofer que me llevaba al rodaje cada día: “No sé qué piensas acerca de esto, pero querría empezar a rezar el Rosario”. Para mi sorpresa, él sólo dijo: “vale, recemos”.

En la cálida luz de amor que sentía dentro de mi, era capaz de darme cuenta donde estaba realmente, cuantas tentaciones tenía, donde estaban mis sentimientos, qué débil era yo y qué estrictamente juzgaba a los demás.

¿Cuándo viniste a Medjugorje por primera vez?

Después de acabar el rodaje en Malta, decidí ir a Medjugorje. Cuando tenía 20 años, una voz interior me decía que tenía que ser actor. Cuando hablaba de ello con mi padre, solía decirme: “Si Dios quiere algo de ti es que seas sacerdote. ¿Por qué Él querría que tú fueras actor?”. Yo tampoco lo entendía en aquella época.Otra vez, me hice la misma pregunta, ¿Dios quiere que me convierta en actor, para ganar un montón de dinero y ser rico? Era consciente del desequilibrio en el mundo entre los que tienen mucho y aquellos que apenas tienen para sobrevivir, y sabía que eso no es lo que Dios quiere. ¿Iba yo a hacer una elección para buscar riqueza que no proporciona la felicidad permanente o para servir a Dios que quiere guiar mi vida?

Por aquel entonces, Medjugorje me recordaba a Belén y pensaba, que así como Jesús había nacido en un lugar pequeño, la madre de Dios se estaba apareciendo en un pueblo pobre entre montañas. Esos cuatro días que permanecí en Medjugorje por aquel entonces fueron mi punto de inflexión. Al principio estaba maravillado de lo mucho que rezaba la gente en Medjugorje. Todo me recordaba a un campamento de baloncesto. Allí no solo juegas una partido al día, sino continuamente. Igual que en la escuela donde no solo lees una vez al día, sino siempre, repetidamente. En esos primeros días en Medjugorje sentía un cansancio interior mientras rezaba, porque no estaba acostumbrado a rezar tanto, y le pedía a Dios que me ayudara. Pero después de cuatro días la única cosa que quería hacer era rezar. En cualquier momento que rezara me sentía conectado con Dios. Esa fue mi experiencia y la que desearía para cualquier católico. Quizás cuando fui niño sentí algo parecido y lo olvidé. Ahora me había sido dado otra vez.

La misma experiencia continúo de vuelta en casa. En nuestra familia vivimos los sacramentos todos juntos. Mientras conducimos a los niños al colegio rezamos juntos el Rosario. A veces, cuando yo no empiezo a rezar, mi hijo empieza primero.

Cuando volví a Medjugorje por segunda vez, esperaba tener esas primeras experiencias otra vez pero fue diferente. Después de comer un día, algunos peregrinos me invitaron a ir a visitar al padre Jozo Zovko en Siroki Brijeg. Ese era también el deseo de mi mujer. Yo no conocía al Padre Jozo personalmente, pero estaba muy impresionado por todas las historias que había oído sobre él. Cuando me encontré con él puso sus manos sobre mis hombros. Yo puse las mías en sus hombros. Puso sus manos en mi cabeza. Puse las mías en su cabeza. En ese momento sentí en mi interior las palabras: “Te quiero, hermano. Este hombre ama a Dios”. El P. Jozo se giró espontáneamente hacia su intérprete y le preguntó quién era yo y dijo que quería hablar conmigo. Ese fue el comienzo de una duradera amistad. Eso fue justo después de acabar el rodaje de “La Pasión” y por aquel entonces era capaz de sentir todas las fuerzas conflictivas en mi interior sobre esa película.

¿Podrías decirnos por qué te sentías así y cuál era la conexión entre la película y Medjugorje?

Probablemente estas familiarizado con la expresión “Cruzar el rubicón”. Eso significa que no es posible volver atrás, llegas al punto de no retorno. “La Pasión” fue este rubicón para mi. Cuando empezó el rodaje yo tenía 33 años, igual que Jesús. Siempre me pregunte si yo era merecedor de ser Jesús. Ivan Dragicevic me alentó y me dijo que Dios no siempre escoge necesariamente al mejor, que es algo que él ve en su propia situación. Si no fuese por Medjugorje no habría aceptado nunca tomar parte en la película porque fue Medjugorje donde mi corazón se abrió a la oración y a los sacramentos. Si quería escenificar a Jesús sabía que tenía que estar muy cerca de Él. Cada día me confesaba e iba a la Adoración del Santísimo. Mel Gibson también venía a la Santa Misa con la condición de que fuera en latín. Eso me iba bien porque así aprendía latín.

Había siempre nuevas tentaciones de las que necesitaba defenderme y en esas batallas interiores solía sentir una gran paz interior, por ejemplo, en la escena en la que la Madre de Dios se aproxima a mi y le digo: “Mira, Yo hago todo nuevo”. Repetimos la escena cuatro veces y cada vez sentía que estaba demasiado en primer plano. Entonces alguien golpeó la cruz y mi hombro izquierdo se dislocó. Debido al rápido e intenso dolor, perdí el equilibrio y caí bajo el peso de la cruz. Me golpeé la cara contra el duro suelo y la sangre corrió desde mi nariz y boca. Yo repetía las palabras que Jesús dijo a Su Madre: Mira, Yo hago todo nuevo”. Mi hombro me dolía de manera increíble cuando tomé la cruz otra vez y sentí lo precioso que era tomar la cruz. En ese momento dejé de actuar y tu podías ver sólo a Jesús. Él vino como respuesta a mis oraciones: “Quiero que la gente te vea a Ti, Jesús, no a mí”.

Gracias al rezo continuo del Rosario, -no puedo decir cuántos Rosarios recé mientras rodábamos- pude experimentar una gracia especial. Sabía que no debía utilizar lenguaje grosero, sabía que no podía ser maleducado si quería decir algo a miembros del rodaje. Muchos de ellos no conocían Medjugorje, eran todos grandes actores y teníamos suerte de tenerlos. Pero ¿cómo iba a llevar Medjugorje a ellos sino con mi propia vida? Medjugorje para mí significa vivir los sacramentos y estar en comunión con la Iglesia. Gracias a Medjugorje empecé a creer que Jesús estaba realmente presente en la Eucaristía y que perdonaba mis pecados. A través de Medjugorje experimenté la poderosa oración que es el Rosario y el regalo que tenemos cuando vamos a la Santa Misa cada día.

¿Cómo podía ayudar a otra gente a aumentar su fe en Jesús? Me di cuenta de que esto sólo podía ocurrir si Jesús está presente en mí a través de la Eucaristía, y así la gente podría ver a Jesús a través de mi vida. Cuando estábamos rodando la escena de La Última Cena tenía un bolsillo interior en mi ropa donde coloqué varias reliquias de santos y una reliquia de la Cruz de Cristo. Tenía un fuerte deseo de que Jesús estuviera realmente presente así que pedí al sacerdote que expusiera el Santísimo Sacramento. Al principio no quiso hacerlo, pero insistí en pedírselo porque estaba seguro que la gente reconocería a Cristo más si yo mismo estaba mirándole a Él. El sacerdote estuvo con el Santísimo Sacramento en sus manos al lado de la cámara y junto a él, se acercó a mí. Cuando la gente ve la película y ve un brillo en mis ojos, no se dan cuenta de que realmente están viendo a Jesús, un reflejo de la Hostia consagrada, en mis ojos. Ocurrió lo mismo en la escena de la Crucifixión: el sacerdote estaba allí, tenía el Santísimo Sacramento en sus manos y yo rezaba todo el tiempo.

El reto más grande en la película no fue, como pensé al principio, memorizar todos los textos en latín, armenio o hebreo sino todos los esfuerzos físicos que necesite hacer. Durante la última escena mi hombro estaba torcido y se dislocaba cada vez que alguien golpeaba la cruz. Mientras rodábamos las escenas de la flagelación, los látigos me golpearon dos veces y tuve una herida de 14 centímetros en mi espalda. Mis pulmones estaban llenos de fluido y tenía neumonía. También tuve falta de sueño crónica porque durante meses tuve que levantarme a las 3 de la mañana porque el maquillaje llevaba casi 8 horas.

Otro reto especial era el tiempo frío, las temperaturas estaban muy poco por encima de 0 grados, lo cual era muy difícil de aguantar especialmente en la escena de la Crucifixión. Todo mi disfraz estaba hecho de una sola pieza ligera de tela. Mientras rodábamos la última escena, las nubes estaban muy bajas y un rayo golpeó la cruz a la que estaba atado. De repente todo se volvió silencioso a mí alrededor y note mi pelo electrocutado. Unas 250 personas que estaban a mí alrededor vieron todo mi cuerpo iluminado y vieron fuego a la izquierda y a la derecha de mí. Muchos estaban estupefactos ante lo que vieron.

Sé que “La Pasión” es una película de amor, quizás una de las mejores películas de este tipo. Jesús es hoy en día sujeto de muchas controversias, mucho más que nunca antes. Hay tantos factores que amenazan este mundo creado, pero la fe en Jesús es la fuente de alegría. Creo que Dios nos está llamando de una forma especial en este tiempo, y que necesitamos responder a esa llamada con todo nuestro corazón y con todo nuestro cuerpo.